18:00 hrs. el cielo un claro, puedo distinguir bien el camino, se ve bastante ancho, piedras pequeñas entremedio de unas grandes adornan equitativamente los bordes. Pasándolos un extenso terreno lleno de árboles, grandes árboles, ocultan la mas misteriosa extensión de mi camino. Hojas grandes y pequeñas, ramas nuevas y viejas, pajarillos que saltan de un lado a otro, una que otra ardilla buscando algún alimento. Paso largo rato observando como es que la naturaleza, que siempre nos rodea, puede acaparar tanta vida simultánea. Me doy cuenta que la comunicación entre cada elemento que sigue mis pasos produce una armonía, casi musical, entre el viento que arrastra pequeñas cantidades de polvo. Me pregunto ¿es necesario el polvo para los árboles, como ara nosotros lo es el aire? Doy unos pasos, encuentro algo extraño. Unas pisadas grandes masivas y profundas. Aparecen de pronto frente a mi. Las sigo, las toco, las huelo y las intento comprender. ¿Qué buscaría un ser de pisadas tan extrañas por este camino? ¿Cómo puede aparecer de pronto a mis ojos? ¿Cómo no pude notarlas antes? ¿estaban antes? Devolverme sería perder tiempo, pero ganar algo, motivante, pero no lo suficiente (dilucidar mis dudas sobre las pisadas). Decido continuar. Algo me atrae. ¿La curiosidad quizás? Se que tengo que llegar a mi destino y pronto. No se cuanto mas me podrán esperar. Mantengo mi vista fija en el fondo de lo que puedo ver. Son las 19:00hrs, hace exactamente una hora supe de la hora, y es ahora cuando me doy cuenta que mi avance ha sido proporcional a mi curiosidad. Cuanto he avanzado. La presión de finalizar mi viaje me está pasando la cuenta. Recuerdo mi curiosa huella. Camino siguiéndola. Ha desaparecido. Extraño a mis ojos. Común a mi entorno. 20 hrs. y de la claridad no queda nada. Oscuro es el recorrido ahora. Y mi avance durante esta hora decidió ser proporcional a mi confusión. ¿cuánto tiempo permanecí en silencio buscando una solución a mis queridas (porque ya les había tomado cariño) huellas perdidas? Sin duda el mismo tiempo que he perdido. Exactamente el mismo tiempo que me tardaré mas en llegar. Ya no puedo caminar rápido. Mi visión es de solo 3 metros. Y no pierdo la oportunidad de buscar, incansablemente a mis compañeras, mis ingratas huellas, de ser extraño, de vida extraña, como mi entorno oscuro, que se han ido, dejándome en una completa soledad. No conversamos, pero nos quisimos, al menos yo a ellas, no nos besamos, pero sentí ganas de tomarlas en mis brazos. No supe de tus sentimientos y no se (y creo nunca sabré) a quien perteneces. Malditas huellas, me dejas sin compasión. ¿acaso no te han enseñado que al menos debes despedirte? ¿De donde vienes? O mas bien ¿hacia donde vas? Que absurdo. Me convenzo de que voy en lo correcto. Trato de olvidar el pasado. Si el pasado. Pocos minutos atrás, pero pasado. Solo unos pocos pasos atrás pero pasado. Puedo regresar y verlas, tal vez decirles lo que sentí, hasta la decepción que tuve al verlas desaparecer, podría preguntarles a quien le pertenece, pero no es bueno. Mi viaje continua. Las piedras siguen ahí. Señalándome la ruta correcta. ¿Qué haría yo sin ellas? Seguro los árboles me guiarían. Engañosos árboles. Son capaces de acaparar el sol, ocultármelo a ratos, darme frescura en otros, pero todo a un precio. En que debo confiar en ellos. ¿Como puedo confiar si sus caminos son torcidos? ¿Cómo puedo asegurar de que me guían fielmente y hasta me quieren, si con sus hojas me podrían cambiar el rumbo? Por eso amo esas piedras, ejercen efectiva muerte entre mi lejana relación con esos árboles inmundos, que solo se lavan cuando llueve, menos sus pies. 22 hrs. Y he avanzado tanto como me es posible. Dormiré una siesta. Quizás al despertar has pasado por aquí, me entregues una señal, me dejes una huella y pueda empezarte a querer, quizás desde el mismo punto en donde lo dejé de hacer (si es que lo dejé). Pero quizás te reclame y no te quiera seguir (a pesar que seguro iremos en la misma dirección). Puede que te pida que me abandones, que quiero soledad, que quiero caminar topando con las piedras y que si es preciso caminaré sobre ellas, aunque me demore mas, solo con el afán de que las tuyas no topen a las mías. A las que dejo a diario, a cada paso, a cada minuto y que, a quien me sigue, lo guían, lo entiende y lo quieren. Pero si insistes no podré dejar mi amor hacia atrás, no podré realizarme. No serviré de guía. Pero al menos me desharé de ti. Si vienes te espero. Mi reacción la sabré al despertar. Así como el dolor. El hambre y el calor. Hace frió ahora. Árboles que envían presurizado el viento, a grandes velocidades. Necesito abrigo. Saco mi chaqueta, veo la hora por última vez, extiendo una manta, me acuesto, me tapo con otra y aseguro junto a mi el bolso. Veo la hora, la acabo de ver pero no la recuerdo. Tampoco podría calcular cuanto tiempo ha pasado. Son las 02:00 hrs. es tarde y la luz me despertará dentro de unas horas. Duermo tranquilo, esperando el alba. Siempre llega no me defrauda, igual que la tarde y la noche. Pensando en esto recuerdo las huellas y melancólicamente les lanzo un te quiero.
BLK
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