viernes, 16 de enero de 2009

Horas tensas.... Tensas horas.

No he podido dormir, a pesar de que hace rato terminé de imprimir.
(Tesis hoy te vas de mi lado, para encontrarte en un mes mas, en unas semanas mas, indefensa, buscándome para que te defienda).
Han pasado muchas cosas por mi cabeza. El único momento que dormí (como 5 minutos, mas no) pasó unsueño extraño por mi mente. Tan extraño como el momento. Me dieron ganas de escribir, titubié durante largo rato (¿un par de horas?). Pero aquí, al fin, estoy. Veamos que sale:

Es posible que Octavio comprenda su vida y las de quienes rodea, cuando camina por un parque (por ejemplo). Pero para entenderlo a él, es necesario conocerlo. Vive solo. Creció solo. Se atendió toda una vida solo. Experimentó un sinfin de cosas solo. Y se cansó de estar solo. Alto, pelo corto y peinado hacia donde la mañana lo lleve, piernas largas, boca llamativa y una mirada penetrante, podrían definir sus características físicas mas destacables (si es que no se me escapa alguna). Intelectualmente hábil, de trabajo seguro, emocionalmente estable, sensible (aunque nadie lo note), preocupado, honesto (y mucho), leal y un gran amigo. Su pareja lleva por nombre Graciela: una mujer hermosa, por dentro y por fuera, comprensiba, amable, atenta, cariñosa, juguetona, alegre, de hermosos sentimientos y, aparentemente, original (con ella y para con los demás).

La relación de ellos se basa principalmente en el amor, la afectuosidad demostrada en todas sus expresiones. Ambos dan el uno por el otro (o eso al menos se vé). Se preocupan mutuamente a diario, por conocer el estado animico de su ser amado, de sus preocupaciones, de animar y consolar (segun sea el caso), de atender, de verse, de besarse y decirse cuanto se aman. Son un buen complemente (por lo que se vé). Si Octavio dá 100, Graciela, casi innatamente, también da 100, no por retribución, ni por dar lo mismo que a ella le dan. Si no porque les nace, porque es mutuo y aflora del corazón.

Octavio, luego de sus labores diarias, camina hacia la casa de Graciela. Desea verla, abrazarla, besarla, decirle a los ojos cuanto la extrañó y reafirmarle que desea, cada vez con mas intensidad, sus intenciones de pasar una vida, sus vidad, juntos, sin separarse. En el camino, se marea, se cansa y se sienta, justo en el banco de una plaza, al lado de dos señores que conversaban en un tono grave. Uno era alto, vestía ropa elegante, un reloj muy llamativo pendía de su brazo izquierdo, las llaves de un BMW colgaban de su bolsillo izquierdo y en la mano afirmaba un cigarro, extraño, llamativo y no usualmente visto. El otro, mas humilde, vestía con un jeans probablemente comprado en un supermercado, camisa desgastada por el tiempo y las lavadas, en su brazo pendía un reloj de dos mil pesos comprado en patronato y csu cigarrillo, un belmont corriente. Llamado por la curiosidad, quizás, pone atención a la conversación que inician.

- Hombre Humildemente vestido: Pedro! no puedes comparar. Tú estás acostumbrado a llevar la vida que tienes. Y no te culpo, tienes los recursos para hacerlo y me alegra por ti que asi sea. Sin embargo yo no puedo. Una diferencia asi significa mucho para mi, aunque para ti sea un pelo de la cola.
- Hombre Elegantemente vestido: Pero Ramiro! son solamente cinco mil pesos! todo el mundo tiene cinco mil pesos al mes. A nadie le falta. Todos lo ganan. Y no creo que sea digno de alegar, si al fin y al cabo los dos gastamos de más lo mismo: cinco mil pesos.

- Hombre Humildemente vestido: Hay una diferencia amigo Pedro. Cuando yo me quedé en tu casa vi tu cuenta de la luz. Pagas mensualmente ciento veinte mil pesos de electricidad! eso es casi lo que yo gano en un mes.
- Hombre Elegantemente vestido: Yo cuando estuve en tu casa también vi tu cuenta de la luz. me di cuenta que pagas mas o menos diez mil pesos mensuales. Lo que no es ni el diez por ciento de lo que yo pago. Recuerdo que pensé que como era posible gastar tan poca electricidad.

- Hombre Humildemente vestido: Es evidente, Pedro, que para tí gastar cinco mil pesos mas de ciento viente mil, o sea ciento veinticinco mil pesos, no es notorio. Es casi lo mismo. Tu sueldo, de casi cinco millones mensuales, te permite decir que gastar cinco mil pesos mas en electricidad o cinco mil pesos menos da lo mismo. Para mi no lo es.
- Hombre Elegantemente vestido: Entiendo donde vas. Para ti cinco mil pesos es un cincuenta por ciento mas de lo que habitualmente gastas, y con el sueldo que ganas es dificultoso pagarlo.

Hombre Humildemente vestido: Pedro! no es solo eso. El problema y la enseñanza no radica en si puedo o no puedo pagarlo y no se traduce en un fin material. Es algo que vas mas allá. Estoy seguro que por cada persona que visita tu casa estas dispuesto a pagar cinco mil pesos extras en tu cuenta de la luz. Y estas acostumbrado a hacerlo. Estas tan acostumbrado a realziar ese gasto extra que lo encuentras imperceptible. Con toda persona que te relacionas, que va a tu casa, contemplas ese gasto. Lo mio es diferente. Para mi eres mi único amigo. Mi primer y mi único amigo. Sabes que, hasta que te conocí, no creia en la amistad sincera de dos personas. Y para mi es un gasto único extra que estoy dispuesto a realizar por un amigo. Por mi único amigo. Y, además, es la primera vez que lo realizo.
Hombre Elegantemente vestido: Que capacidad de querer tienes. Te admiro. Estoy feliz de encontrar un amigo como tú. Tienes razón. Yo doy lo que puedo dar, porque tengo todo eso para dar. Y no me falta, por el contrario y lo doy, sin pensar a quien y porqué. En cambio tú, eres capaz de dar de lo que te cuesta y, quizás, no quieres dar. Pero tu amor a la amistad logra doblegar tus deseos y lo das. Te admiro.


En ese momento Octavio se paró y comenzó a caminar. Pensó largo rato sobre su mareo y cansancio. Llegó a la conclusión de que las oportunidades que se presentan para escuchar o ver algo que te pueda servir hay que aprovecharlas. Y si por algún motivo no las vas a aprovechar y es imperante que lo hagas, de algún modo, la vida, te obligará a que lo hagas. De repente la curiosidad ayuda, pensó, la curiosidad por querer saber que hace o habla el otro ayuda. Como le pasó a él. A pesar de su mareo y cansansio, la curiosidad le ganó y puso completa atención por lo que le llamó la atención. Palabras claves quedaban dando vueltas en su cabeza. Y cada vez que reflexionaba le encontraba mas sentido, a su vida y su entorno. Cada vez se convencía más y más de lo que debía hacer, de su nueva actitud y de lo que esperaría de él mismo.

De pronto se dió cuenta que había llegado a la casa de su amor, de Graciela, quien estaba esperándolo, con la habitual sonrisa, esa que siempre tiene, con la afectuosidad habitual, esa que siempre ha tenido, con el amor agazajo, besos, caricias, atenciones, palabras bellas, palabras cariñosas y palabras de amor, esas que nunca le han faltado, desde que la conoció. Es que quizás siempre ha sido así y no fue algo que Octavio le provocó. Quizás el "Papelito Regalón" que ella le dice, es algo normal, quizás hasta a su antiguo novio le decía igual. Es así, ella es así, asi lo entendió Octavio. "No eres especial como creiste serlo" se dijo al verla a los ojos. "Bobo, bobo" se repetía en la mente con cada paso que la acercaba a ella. A pesar de eso, la abrazó, la besó como siempre, pero sin adelantarse mas.

"Graciela, amor, tengo algo que contarte. Estaba caminando por el parque, atravesándolo para venir a verte, cuando de pronto me marié, me cansé y me senté en un banco. Al lado habían dos señores, uno muy distinguido y otro muy humilde. Eran amigos! de los mejores que he visto. Se querían mucho (o se quieren mucho). Eran sinceros entre ellos y leales. Muy leales!. y estuvieron conversando de lo que da uno y lo que le cuesta al otro. Mas o menos trata de esto..."

Y le contó toda la historia, con cada detalle. Con cada gesto, con mucha pasión. Como si fuese propia, como si fuese su historia, como si le naciese del alma. Como si esos cinco mil pesos del hombre humildemente vestido los pagase él. Como si entregase a diario algo que siempre le ha costado.

-Octavio y Graciela-

BLK

miércoles, 14 de enero de 2009

como una...


Pequeña en indefensa
ingenua inquietud lo que encuentras
deja cuidar de tu crecimiento
dejame crecer junto con tus hojas
y tu raiz fuerte alimentar.

Dejame cuidarte del peligro
del aquel nocivo destello
de aquellas hostigantes cazadoras
de aquel ignorante cemento.

Deja sentir tu aroma
tu miel endulza mi alma
deja sentir tu textura
y sacar esas espinas ya olvidadas.

Deja acompañarte todo el dia
y abrigarte en la noche oscura
calentar tu cintura
y besar tu carita llena de dulzura.
BLK