La felicidad es un pequeño instante, diminuto instante de la vida que contrasta profundamente con cualquier otro momento y que puede ser repetible, una o más veces en la vida, pero que nunca será constante y menos permanente.
Tenebroso diseño de estúpidos conocimientos, que afloran en tierra hostil, débil y húmeda, para apaciguar un clamor eterno, ese que llevo dentro y nunca dejaré escapar.